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Premio Castilla y León de los Valores Humanos y Sociales

  • Premio Castilla y León de los Valores Humanos y Sociales 2015 Grupo Siro Más información

    Premio Castilla y León de los Valores Humanos y Sociales 2015

    Grupo Siro

    Historia

    Grupo Siro fue constituido en 1991 a raíz de la adquisición de Galletas Siro, histórica fábrica palentina radicada en Venta de Baños, a la francesa BSN-Danone, que la había comprado cuatro años antes. Los promotores del Grupo son Juan Manuel González Serna, su presidente, y Lucía Urbán López. A partir de ese momento fueron adquiriendo más empresas de grupos familiares y multinacionales implantadas en el mercado nacional, al tiempo que acometían un amplio proceso de diversificación y creaban nuevos centros de producción. Así, en 1993 incorporó la zamorana Pastas Reglero, y al año siguiente compró Río Productos Alimenticios al Grupo Barila. En 1995 el Grupo entró en el sector de Aperitivos con la compra de KP Larios, y en 1998 hizo otro tanto en Pasta Alimenticia mediante la adquisición de Pastas Ardillas y La Familia al grupo Danone.

    Un hito muy relevante en la historia del Grupo se produjo en 2003, cuando compró a United Biscuits la emblemática fábrica de Fontaneda, que parecía abocada al cierre. En 2006, Siro entró en tres nuevos mercados, el de la Pasta de Molde con la construcción de la fábrica de Paterna, en el de Pastelería una vez adquirida Duran & Hidalgo, y en el sector de la Bollería a través de la adquisición de Castellón y Juan y de la compra a Sara Lee (Bimbo) de la planta que tenía en la localidad segoviana de El Espinar. La expansión y diversificación del Grupo continuó en 2008 -mismo año en que se convirtió en Interproveedor de Mercadona- con la adquisición de Productos Casado, S.A.; en 2009 compró de nuevo a Sara Lee las plantas de Briviesca en Burgos, Antequera en Málaga y Agüimes en Gran Canaria, y en 2010 entró en el negocio de Coproducto para la alimentación animal con Subproductos Tuero, S.L. Al año siguiente compró a Nutrexpa la fábrica de galletas de Jaén, y en 2012 constituyó la sociedad Siro Foods. En 2017, sin embargo, Grupo Siro vendió a la multinacional Ceralto la fábricas de Antequera y Briviesca, y al año siguiente hizo otro tanto con el área de bollería y pan después de anunciar su fusión con Cerealto y la creación de Cerealto Siro Foods. Esta última decisión le llevó a desinvertir en sus fábricas de Briviesca, El Espinar, Medina del Campo, Navarrés, Antequera y Paterna.

    A todo lo anterior hay que sumar la puesta en marcha, en el año 2009, de I+dea, el nuevo Negocio de I+D+i del Grupo, pero sobre todo su política de integración laboral de personas discapacitadas y en riesgo de exclusión, que dio comienzo en 1997 mediante un acuerdo con Fundosa. Dos años después, Siro creaba el primer Centro Especial de Empleo en la localidad palentina de Venta de Baños, y a día de hoy, un 25 % de sus empleados presenta algún tipo de discapacidad o se encuentra en riesgo de exclusión social. Esta política le ha procurado numerosos premios y reconocimientos a nivel nacional. Además, Siro fabrica alimentos para todos los Bancos de Alimentos de Castilla y León.

    En el plano estrictamente económico, los datos avalan el avance del Grupo: si en 1991, año en que dio comienzo su actividad, facturaba 9,6 millones de euros, en el ejercicio 2015 alcanzaba los 602 millones de euros y un EBITDA de 90 millones. En la actualidad da empleo a más de 4.000 trabajadores y cuenta con 19 centros: 15 fábricas de producción (4 en Venta de Baños y 2 en Aguilar de Campoo, más las fábricas de El Espinar, Toro, Medina del Campo, Briviesca, Paterna, Navarrés, Antequera, Jaén y Montblanc), un almacén logístico automatizado en Venta de Baños, el centro de I+D+i en El Espinar, otro dedicado a la valorización de residuos alimenticios en Venta de Baños, y oficinas en Venta de Baños y Madrid.

    Por su parte, la Fundación Grupo Siro, ubicada en el Monasterio palentino de San Pelayo en Cevico Navero, tiene entre sus cometidos la concesión de Becas de Excelencia Formativa para contribuir a la formación de los hijos de los trabajadores y detectar nuevos talentos profesionales, el apoyo a tratamientos médicos excepcionales de los empleados y sus familiares, el fomento de la integración de personas en riesgo de exclusión social y la recuperación y puesta en valor del Patrimonio Histórico, Artístico y Medioambiental de los entornos donde el Grupo tiene actividad. De gestionar el negocio internacional se encarga la sociedad Cerealto, que cuenta con cinco centros de operaciones en Portugal, Italia, Reino Unido, Estados Unidos y México, a través de los cuales sirve a sus clientes en más de 40 países. Asimismo, a través del proyecto Siro Agro y de diversos acuerdos con agricultores, el Grupo Siro adquiere el compromiso de desarrollar una Cadena Agroalimentaria Sostenible en España.

    Ha recibido numerosos premios y reconocimientos: el MERCO /MERCO Empresas Más Responsables /MERCO Líderes /MERCO Personas; el Premio Fundación Randstad en la categoría “Empresa”, concedido por la política de integración social; la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo para Juan Manuel González Serna, presidente del Grupo; el Premio Gran Empresa en Red, IV Premios Incorpora de la Obra Social “La Caixa”; el Premio Mejor Iniciativa en RSC, I Edición Premios El Economista; el Reconocimiento de la Asociación Española contra el Cáncer por la Responsabilidad Social; el Premio a la Conciliación e Igualdad (Fundación Alares); los Premios Telefónica Ability Awards en las categorías de Compromiso de la Alta Dirección y Liderazgo de los Empleados y Políticas de Desarrollo Profesional y Formación; el Premio Reina Sofía 2010 (Real Patronato sobre la Discapacidad), por la Promoción de la Inserción Laboral de las Personas con Discapacidad; el Premio de COCEMFE Castilla y León por la integración laboral de personas con riesgo de exclusión social; el Premio por Empleo de Calidad para Todos (Fundación SERES); el Premio Emprendedor Emergente (Ernst & Young); el Premio European Enterprise Awards 2010 (Comisión Europea y Comité de las Regiones); el reconocimiento como Segunda Empresa por empleo de personas con discapacidad, Fundación Empresa y Sociedad; el Premio Justicia y Discapacidad (Foro Justicia y Discapacidad); el Premio a la Mejor Empresa Alimentaria Española 2003 (Ministerio de Agricultura); el Premio Familia Empresaria de Castilla y León; y la Encomienda de la Orden del Mérito Alimentario (Ministerio Agricultura). Además, en 2016, con motivo del X Aniversario de la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, Grupo Siro recibió el reconocimiento de Naciones Unidas como "Mejor Compañía para Trabajadores con Discapacidad".

  • Premio Castilla y León de los Valores Humanos y Sociales 2016 Aspaym Más información

    Premio Castilla y León de los Valores Humanos y Sociales 2016

    Aspaym

    Trayectoria

    La Asociación Nacional de Parapléjicos y Grandes Minusválidos (Aspaym), creada en 1979 bajo el auspicio del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, se constituyó como Federación Aspaym de Lesionados Medulares en enero de 1992, con objeto de adaptarse al mapa autonómico y dar así mejor respuesta a las necesidades de su colectivo. Meses más tarde, concretamente el 3 de octubre de ese mismo año de 1992, nacía Aspaym Castilla y León, entidad con carácter voluntario y sin ánimo de lucro que en ese momento trataba de dar respuesta a las inquietudes de pacientes del Hospital Nacional de Parapléjicos que, siendo originarios de esta Comunidad Autónoma, no contaban con un servicio que pudiera atender y trabajar por sus necesidades. Con el paso del tiempo, Aspaym CyL fue creciendo y ampliando sus fines, el número de socios y usuarios y, sobre todo, los programas dirigidos a los mismos. De esta manera, de los 300 socios que tenía en 1994 ha pasado a tener más de 2000 en la actualidad.

    Su misión específica, detallada en el artículo 6 de sus estatutos, consiste en «promover la autonomía, la igualdad de oportunidades y derechos y el aumento de la calidad de vida de las personas con discapacidad física, que les permita una plena integración social y laboral». En consecuencia, Aspaym impulsa un completo programa de iniciativas dirigido a facilitar el bienestar y la inserción social y laboral de las personas con discapacidad, incluida la investigación y la utilización de las Nuevas Tecnologías. Además, a través de su actuación busca difundir valores como la solidaridad, la justicia, la transparencia, la participación, la representatividad y la democracia, y el sentido de pertenencia.

    Para imprimir mayor eficacia a su labor en una Comunidad tan extensa como Castilla y León, Aspaym hubo de afrontar tempranamente una ampliación considerable de su estructura: en 1995 abrió local en León, segunda provincia con mayor número de personas con discapacidad y volumen de socios, dos años después puso en marcha la delegación de Ávila, en 2004 inauguró el Punto de Información de la localidad berciana de Camponaraya y en 2005 el de Valladolid, ciudad donde ya funcionaba el centro orientación, formación e inserción laboral, y que en 2007 incorporó una Residencia-Centro de Día a la que se trasladó el centro de rehabilitación de esa provincia y posteriormente el Centro de Investigación CIDIF, referente nacional. Finalmente, en 2013 abrió el Centro de Día de León, en 2015 el de Burgos y al año siguiente el de Palencia. En la actualidad, las seis delegaciones de Aspaym en Castilla y León -Valladolid, León, Camponaraya, Ávila, Burgos y Palencia- son atendidas por cerca de 200 trabajadores. Por otro lado, desde abril de 2004 cuenta con su propia Fundación, entre cuyas finalidades se encuentra la de proteger el patrimonio de Aspaym Castilla y León bajo la tutela del Protectorado de Fundaciones de la Junta de Castilla y León. Desde 2008 es miembro de la Federación Nacional ASPAYM.

    Además de funcionar como centro de orientación y punto de información para las personas con discapacidad, atendiendo tanto a socios como a personas afectadas por alguna minusvalía y colectivos profesionales, Aspaym Castilla y León desarrolla numerosos programas para facilitar la plena integración social y laboral de los discapacitados de la Comunidad. Así, el servicio de Fisioterapia, en funcionamiento desde 1996 para atender las necesidades de los socios, incorporó en 2014 el servicio de Entrenamiento Personal y, al año siguiente, la Unidad de Prevención en Discapacidad y Dependencia, sin olvidar el programa Fisiomer, que extiende el servicio de fisioterapia a los núcleos de Paredes de Nava (Palencia) y Sahagún (León).

    Para las personas afectadas por un daño cerebral producido por un ictus, traumatismos, tumores y patologías afines, Aspaym ofrece el servicio Ictia, mientras que la Residencia y Centro de Día, ubicada en Valladolid, proporciona mayor autonomía a las personas con grandes discapacidades físicas, misión que también fomentan los Centros de Día de León, Palencia y Burgos. La inserción laboral de las personas con discapacidad se canaliza a través del Programa de Itinerarios Personalizados de Inserción Socio-laboral, que desde 2015 incorpora una actuación especial dirigida a los jóvenes con discapacidad. De los cerca de 600 usuarios que tenía este programa en 2016, un 30 % consiguió insertarse en el ámbito laboral, mientras que cerca de 240 formalizaron diversos tipos de contratos, 92 de ellos de más de seis meses.

    De igual manera, el Programa Incorpora de la Fundación ‘La Caixa’, basado en la intermediación laboral y formado por 22 entidades sociales coordinadas entre sí, facilita la inserción laboral de personas en riesgo de exclusión social. Aspaym Castilla y León posee asimismo su propio centro especial de empleo, CETEO S.L., donde más del 95% de trabajadores contratados -65 en la actualidad- son personas con discapacidad. Además de comercializar la cerveza artesana y solidaria ‘Mondas y Lirondas’, CETEO ofrece el albergue ‘El Bosque de los Sueños’ (Cubillos del Sil, León), servicios auxiliares a la Administración Pública, servicios asistenciales, materiales de oficina y otros suministros a diversas empresas e instituciones.

    A fomentar la autonomía personal de las personas con discapacidad se dedican el Programa de Ayuda a Domicilio, que desde 1994 desarrolla a través de la Federación Nacional de Aspaym, y el de Atención Personal y Vida Plena, que facilita todos aquellos recursos que mejoren la calidad de vida de los usuarios. A su vez, el Programa Individualizado de Recuperación e Integración Social de Personas con Discapacidad Sobrevenida (PIRI) está subvencionado por la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León, y a través del Programa CASA se ofrece un servicio de asesoramiento sobre accesibilidad y productos de apoyo a particulares, entidades públicas, asociaciones, etc. Otras actuaciones de Aspaym Castilla y León tratan de fomentar el desarrollo asociativo mediante programas específicos de voluntariado, campamentos y campañas de sensibilización. Lo cierto es que la eficacia del modelo iniciado en 1992 en Castilla y León explica que la Asociación lo haya ‘exportado’ a otras comunidades autónomas españolas.

    Reconocimientos

    En estos 25 años de andadura, la actuación de Aspaym ha sido reconocida con numerosos galardones y premios en la región. Entre los más recientes, el Reconocimiento T-Cue desafío empresa por el proyecto “Eye Tracker”; los Premios E-Volución en la categoría mejor dispositivo para móviles con la APP Ciudades Patrimonio Accesibles; el Premio ASPID otorgado al CIDIF en la categoría de Investigación; el Premio Pablo Iglesias de la UGT de Castilla y León; el Premio La Razón en la gala de su 15 aniversario; los Premios INJUVE; los Premios Cáser Dependencia y Sociedad; el Premio Empresario del año 2016 de la Facultad de Comercio de Valladolid; y el Premio Reina Doña Sofía en 2014 a la Prevención de la Discapacidad, considerado el premio de mayor categoría de ámbito nacional en el sector.

    Como señalan sus promotores, Aspaym Castilla y León es un proyecto de Comunidad y quiere ser un reflejo de la sociedad abriendo sus servicios a todas las personas, donde la diversidad constituya no un problema sino una oportunidad.

  • Premio Castilla y León de los Valores Humanos y Sociales 2017 Once Más información

    Premio Castilla y León de los Valores Humanos y Sociales 2017

    Once

    Trayectoria

    El esfuerzo de diferentes asociaciones de ciegos, radicadas fundamentalmente en Cataluña (Sindicat de Cecs), Andalucía (Hispalense en Sevilla y Centro Instructivo y Protector de Ciegos en Granada) y Levante, confluyó el 13 de diciembre de 1938 en la creación, por decreto, de la Organización Nacional de Ciegos Españoles, ONCE, que hoy es una Corporación de Derecho Público de carácter social, sin ánimo de lucro, cuya misión es mejorar la calidad de vida de los ciegos y deficientes visuales graves de toda España. Su primera denominación fue ONC (Organización Nacional de Ciegos), pues hasta 1952 no incorporó la E de «Españoles». En diciembre de 1938, una norma estatal le otorgó la explotación del Cupón denominado «Pro Ciegos», concebido como el principal medio de subsistencia para sus afiliados, que en aquella difícil coyuntura histórica se veían obligados a malvivir con la venta de rifas como La Caridad, La Piedad o La Hispanense, lo que aún los mantenía ligados a condiciones de mendicidad y exclusión social. El primer sorteo de la ONCE se celebró en mayo de 1939.

    La venta del cupón se convirtió así en la ocupación fundamental de los ciegos, al margen de la cual también trabajaban en una fábrica de caramelos o en talleres de artesanía. Si ya en los 50 el cupón de la ONC se vendía en la totalidad de las provincias españolas, en la década siguiente la Organización diversificó su oferta de servicios sociales, sumando a los grandes colegios que ya tenía, la creación de centros de formación y empleo, una Escuela de Telefonía, un Centro de Formación Profesional o la Escuela Universitaria de Fisioterapia, principal avance, este último, a la hora de facilitar la inserción laboral tanto en el sector público como en el privado. A ello se fueron sumando diversos centros educativos, servicios sociales de rehabilitación, bibliotecas braille y sonora, etc.

    La consolidación de la democracia en España significó para la ONCE un avance fundamental en términos participativos y de organización interna, pues a partir de enero de 1982 sus afiliados pudieron elegir a sus dirigentes -hasta entonces nombrados por el Gobierno- mediante elección directa y secreta; desde entonces, cada cuatro años, se elige por votación la composición del Consejo General de la ONCE. El comienzo de la década fue igualmente crucial para la modernización del Cupón, que aún constaba de tres cifras y su sorteo era de ámbito provincial. El salto a las cuatro cifras y al sorteo nacional comenzó el 2 de enero de 1984, con un precio de 50 pesetas, y enseguida se tradujo en un importante incremento de recursos económicos para la Organización (la venta de boletos, animada por una potente campaña de publicidad, se incrementó un 300%). Al año siguiente se diferenciaron por primera vez dos tipos de sorteo: de lunes a jueves, con el precio estipulado, y el de los viernes, a 100 pesetas, aumentándose el cupón en ambos casos a cinco cifras y emitiéndose series de 100.000 números. El 4 de octubre de 1987 nacía el Cupón fin de semana, conocido como Cuponazo, al que se irían sumando el Combo, primer juego semiactivo estrenado el 23 de octubre de 2004, y el Rasca, primer juego instantáneo iniciado el 15 de mayo de 2006.

    Junto a la creación, también a mediados de los 80, de los diferentes consejos y delegaciones territoriales al hilo del proceso de descentralización y consolidación de la España autonómica, la ONCE fue impulsando y mejorando los servicios sociales para las personas ciegas y deficientes visuales, centrados en la autonomía personal, atención educativa, cultura, empleo, deporte, tercera edad, y actividades recreativas de ocio y tiempo libre, entre otros. A todo ello contribuyó la creación, en 1988, de la Fundación ONCE para la Cooperación e Integración Social de las Personas con Discapacidad, responsable de la creación de más de 100.000 de puestos de trabajo aparte de acciones formativas y eliminación de barreras arquitectónicas; la puesta en marcha, en 1993, de la Corporación Empresarial ONCE (CEOSA), que, además de diversificar su actividad en sectores como el turístico o el de servicios, proporciona trabajo a miles de personas con discapacidad; y el nacimiento, en 1998, de la Fundación ONCE para la Solidaridad con las personas ciegas de América Latina (FOAL) que, bajo la presidencia de honor de Su Majestad realiza programas de educación, formación y creación de empleo en 19 países. Al año siguiente, la Reina Doña Sofía inauguraba las actuales instalaciones de la Escuela de Perros-guía, que comenzó su actividad en 1990. A todo lo dicho hay que sumar el impulso a la Federación Española de Deportes para Ciegos (FEDC) y la Fundación ONCE de Atención a Personas con Sordoceguera (FOAPS). 

    El avance tecnológico del presente siglo también ha redundado en beneficio de la autonomía de las personas ciegas, que han visto mejorar su grado de independencia personal y laboral. En la actualidad, la ONCE ha visto recompensado su esfuerzo de 80 años de trayectoria con la plena ocupación laboral de sus miembros y el logro de un grado de autonomía muy elevado en comparación con tiempos no muy remotos. Con cerca de 72.000 afiliados, la ONCE trabaja en colaboración con la Administración General del Estado y demás administraciones, singularmente con el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, a través del cual el Estado ejerce su protectorado sobre la Organización.

    Así, el Grupo Social ONCE, constituido por la ONCE, junto con su Fundación y su Grupo Empresarial Social ILUNION, tienen en estos momentos 69.000 trabajadores en plantilla, en su mayor parte personas con discapacidad. En Castilla y León, la ONCE cuenta con 4.207 personas ciegas afiliadas y lleva a cabo una inversión directa en materia social de más de 21.600.000 euros. Además, Grupo Social ONCE (ONCE, Fundación ONCE e Ilunion) da empleo a 2.187 personas en nuestra Comunidad, el 57% con discapacidad, y a través de Ilunion, su Grupo Empresarial Social, está presente en 38 centros de trabajo -22 de ellos como Centros Especiales de Empleo- con 1.313 trabajadores, el 41 % de los cuales son personas con discapacidad.

    Así, junto con su Fundación y sus entidades empresariales, Corporación Empresarial ONCE (CEOSA) y Grupo Fundosa, genera actualmente más de 102.000 empleos (más de 47.000 directos y más de 55.000 indirectos), en su mayor parte para personas con discapacidad, y promueve y financia programas avanzados de investigación como fórmula ineludible de conocer las causas y abordar los avances a la hora de paliar los efectos de las enfermedades de la visión. En Castilla y León, la ONCE cuenta con 4.207 personas ciegas afiliadas y lleva a cabo una inversión directa en materia social de más de 21.600.000 euros. Además, Grupo Social ONCE (ONCE, Fundación ONCE e Ilunion) da empleo a 2.187 personas en nuestra Comunidad, el 57% con discapacidad, y a través de Ilunion, su Grupo Empresarial Social, está presente en 38 centros de trabajo -22 de ellos como Centros Especiales de Empleo- con 1.313 trabajadores, el 41 % de los cuales son personas con discapacidad.

  • Premio Castilla y León de los Valores Humanos y Sociales 2018 Aclad Más información

    Premio Castilla y León de los Valores Humanos y Sociales 2018

    Aclad

    Trayectoria

    ACLAD, Asociación de ayuda al Drogodependiente, es una organización sin ánimo de lucro con estructura jurídica de asociación. Fue constituida, en octubre de 1979, por padres de hijos con graves problemas con el consumo de heroína e impulsada por Rafael del Río Sendino, entonces comisario de Policía y, posteriormente, presidente de Cáritas Española. Desde un primer momento, tomaron las riendas de la Asociación el matrimonio formado por Julio Martín-Calero y María Gutiérrez-Cortines como presidente y como directora general respectivamente. Tras el fallecimiento de Martín-Calero, en marzo de 2010, asumió la presidencia María Gutiérrez-Cortines, que en 2018 fue relevada por Luis Iglesias. Declarada de Utilidad Pública en Consejo de Ministros el 2 de abril de 1982, ACLAD es la asociación más antigua de España dedicada a la población drogodependiente. Se encuentra asentada en Valladolid, León, Burgos y Palencia. Su principal objetivo es promover, de manera solidaria y comprometida, la salud biopsicosocial de personas en riesgo de exclusión.

    ACLAD persigue promover el bienestar y calidad de vida de personas en riesgo y/o en situación de exclusión social, en especial aquellas con trastornos por consumo de sustancias, jóvenes, mujeres, personas con VIH y sus familiares. Esta entidad focaliza su trabajo en facilitar su incorporación social y laboral, proporcionándoles atención sanitaria, psicológica y social; así como orientación y asesoría jurídica. Para la consecución de estos fines, desarrolla programas sostenibles, con equipos profesionales, comprometidos, en constante aprendizaje y con una sólida y eficiente estructura organizativa.

    Desde principios de los años 80, ACLAD atesora una dilatada historia solidaria jalonada de hitos clave. Comenzó su actividad atendiendo a familias y personas con problemática asociada al consumo de sustancias a través del ‘Programa de Familias’ y ‘Grupo de Padres’, al que luego se sumó el Servicio de Acogida Inmediata, Información y Sensibilización. Poco después, con objeto de facilitar la inserción laboral de los jóvenes atendidos, se iniciaron talleres prelaborales.

    La intervención de María Gutiérrez-Cortines en el famoso programa televisivo ‘La Clave’ supuso para ACLAD su primer gran impulso asociativo, ya que en ese momento muchas familias en España sufrían en silencio y con vergüenza la drogodependencia de sus hijos. No existían profesionales formados en este campo y no se conocían las causas ni las consecuencias de este fenómeno. María afrontó esta problemática desde el reconocimiento público de la situación que estaba viviendo y la búsqueda de soluciones.

    En 1985, aparece el SIDA. En aquel momento, cerca del 70% de los afectados eran consumidores de drogas por vía parenteral. Por ello, ACLAD se implicó con este colectivo promoviendo el Comité Ciudadano Antisida de Valladolid y, posteriormente, el de Burgos, Palencia y León.

    Tras la creación de la Asesoría Jurídica, en 1990, comenzó a funcionar en Valladolid el primer ‘Centro de Día’ (1991), con el objetivo de propiciar la integración social y laboral de las personas drogodependientes ya desintoxicadas; actuación que se combinó con el ‘Programa de intercambio de jeringuillas entre los jóvenes’, en plena calle, para prevenir el SIDA. Pese al rechazo de los vecinos, en 1994, comenzó a construirse el local del barrio vallisoletano de la Pilarica; que se consiguió gracias al apoyo dispensado por el Ayuntamiento, asociaciones de vecinos y la parroquia del barrio. Poco después, comenzarían a funcionar los servicios de captación, motivación y apoyo al tratamiento y programas en los centros penitenciarios de las provincias de Burgos, Palencia, León y Valladolid.

    1996 supuso otro jalón histórico importante, ya que se inauguró en Valladolid la Casa de Acogida ‘Miguel Ruiz de Temiño’ para enfermos de SIDA, seguida dos años después de la Casa de Acogida de León. Gestionadas por las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl y con apoyo económico de la Dirección General de Salud Pública, estas Casas han atendido, hasta la fecha, a más de 320 personas.

    En 1996, ACLAD empezó a trabajar de forma más específica con las mujeres drogodependientes que ejercían la prostitución en los alrededores de los poblados en situación de extrema precariedad e indefensión, ya que debido a su condición de “mujer” sufrían muchos episodios de violencia, mayor deterioro físico y psíquico y un menor apoyo por parte de la familia y de la sociedad en su conjunto.  

    En 1997, ACLAD consiguió la creación del Servicio Médico, gracias al convenio con la Consejería de Sanidad y Bienestar Social de la Junta de Castilla. También logró la acreditación como ‘Centro de Atención Ambulatorio’ (CAD), dirigido a personas con graves problemas por consumo de sustancias. Esto supuso una mejora en la eficacia del tratamiento al drogodependiente, pues por primera vez se introducen los tratamientos farmacológicos. A partir de este momento, el abordaje de la drogodependencia se plantea desde una visión multidisciplinar: médica, psicológica, social y legal, dando respuesta a un fenómeno complejo y multicausal.

    En 1998, se inicia el servicio de atención y asesoramiento en materia de drogodependencias en los juzgados (SOAD) de Valladolid y, con posterioridad, en Burgos y León. Asimismo, se puso en marcha el ‘Centro de Emergencia Social’ (CES) para la atención sociosanitaria de personas que estaban en la calle o con alojamientos precarios y en situación grave de exclusión social, cuyo objetivo era la cobertura de sus necesidades básicas y la motivación para el abandono del consumo de sustancias tóxicas.

    Un año más tarde veía la luz, promovida también por ACLAD, la Empresa de Inserción dedicada a la Jardinería, Hortojardín, S.L., que, sin embargo, se vio obligada a cerrar en 2009 por falta de recursos económicos y por una legislación inadecuada. Mucho más triste fue lo ocurrido entre 2000 y 2002 en Valladolid, cuando la presión vecinal impidió a ACLAD construir un edificio que centralizara todos sus programas en los terrenos que le había cedido el Ayuntamiento en el barrio de las Delicias.

    Posteriormente, en 2002, la Asociación comenzó a prestar servicio en el Centro Regional Zambrana, centro de menores en privación de libertad. También, con el apoyo del Plan Regional sobre Drogas, en 2003, inició eXeO, un programa de disminución de los riesgos y reducción de los daños en espacios festivos donde se concentran jóvenes que consumen sustancias tóxicas.

    Por otro lado, en 2005 se puso en marcha LUA, programa destinado a mejorar la salud biopsicosocial de las personas que ejercen la prostitución, con el apoyo de la Dirección General de la Mujer.

    El impacto de la crisis económica, sobre todo a partir de finales de 2008, redujo drásticamente el apoyo económico y obligó a cerrar la Casa de Acogida para enfermos de SIDA en León, clausurar la actuación del programa LUA en Salamanca, así como el servicio de asesoramiento jurídico que se venía prestando en Burgos, León, Valladolid y Palencia, el Centro de Emergencia Social en Burgos y Palencia, los Centros de Día de León y Palencia y el programa LUA en estas dos mismas provincias.

    Aun así, ACLAD ha seguido trabajando en su cometido fundacional, reformando con eficacia su estructura técnica y de gestión y logrando, en 2011, la Certificación de Calidad ISO 9001-2008. Tras retomar el programa LUA, y ligado a este, desde el año 2016 comenzó a trabajar en la detección de trata de seres humanos, formando parte de la Red de Atención de Trata de Castilla y León en los lugares donde se ejerce prostitución, gracias al apoyo de la Dirección General de la Mujer.

    Desde sus inicios, ACLAD siempre ha estado comprometida con la prevención con diversos programas. Recientemente, ha configurado un dispositivo específico de prevención y reducción del daño: DRD (Educan2, Épsylon, Exeo e Ícaro alcohol), para aglutinarlos todos. En estos años de experiencia en el campo de la prevención, han mejorado las técnicas y herramientas utilizadas, lo que ha permitido mejorar los resultados obtenidos y poder evaluar la eficacia de la intervención.

    Actualmente, cuenta con un equipo de más de 40 profesionales y 35 voluntarios. En el año 2018 se atendieron a más de 30.000 personas en Castilla y León correspondientes a los siguientes colectivos: 1746 drogodependientes, 1050 mujeres vulnerables, 119 personas con VIH, 365 reclusos, 991 inmigrantes, 146 indomiciliados y 27.685 jóvenes.

    Entre los numerosos premios y reconocimientos obtenidos, destacan el “Piñón de oro” de la Casa Regional de Valladolid en Madrid (1997); el “Premio para actividades comunitarias en Atención Primaria”, concedido por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMPYC) en 1999; el “XI Premio Servir” del Rotary Club Valladolid en reconocimiento a su labor humanitaria (2000); la “Cruz Blanca al mérito del Plan Nacional sobre Drogas” (2002); el II Premio FIPSE en investigación social sobre sida (2006); el “Premio Social Caja España” al Centro de Emergencia Social de Valladolid (2009); la “Cruz de Plata de la Orden Civil de la Solidaridad Social”, concedida por la Secretaría General de Política Social y Consumo del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad en 2011; y el Premio Estatal al “Voluntariado Social 2017”, concedido a la que era entonces su presidenta, María Gutiérrez-Cortines Corral, por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

  • Premio Castilla y León de los Valores Humanos y Sociales 2020 ADRI y AMGu Más información

    Premio Castilla y León de los Valores Humanos y Sociales 2020

    ADRI y AMGu

    Trayectoria

    Ambas entidades representan una parte esencial del tejido social de Castilla y León, pues ayudan a poner en valor y visibilizar el mundo rural de nuestra Comunidad Autónoma, contribuyendo de manera indirecta a combatir la despoblación y preservar, por tanto, la vida de nuestros pueblos. La Asociación para el Desarrollo Rural Integral de la Ribera del Duero Burgalesa (ADRI Ribera) es una entidad sin ánimo de lucro creada en 1996 cuyos objetivos son el servir de núcleo de convergencia y representación de todos los particulares, entidades y agentes interesados en el desarrollo integral de la comarca. Asimismo, ADRI Ribera contribuye a impulsar el desarrollo endógeno y sostenible a través de la economía, persiguiendo el mantenimiento de la población en el medio rural, frenando la regresión demográfica e incrementando las rentas y el bienestar social de sus habitantes, asegurando también la conservación del espacio y de los recursos naturales.

    Dichos objetivos los desarrolla mediante un intenso trabajo sobre el terreno que tiene como base sustantiva el voluntariado, destacando a este respecto la participación del colectivo juvenil y de los mayores de la zona. Así lo demuestra su programa «Ribera Voluntariis», creado en 2017 para dinamizar los pueblos de la comarca mediante actividades que resaltan su historia, su cultura y su patrimonio, pero también los valores y tradiciones propios del mundo rural. Dentro de dicho programa de voluntariado se enmarca el proyecto «¿Te enseño mi pueblo?», concebido como un medio para procurar la consolidación y desarrollo de los principios que constituyen la esencia de los valores humanos y sociales en Castilla y León e impulsar la actividad económica generadora de riqueza y empleo a través de la puesta en valor del patrimonio material e inmaterial.

    La pieza fundamental de dicho proyecto, que en estos tres años ha dado muestras de gran efectividad, es la participación de los propios vecinos de la Ribera burgalesa, jóvenes y mayores, pero también la solidaridad entre los habitantes de las localidades implicadas. Por poner algún ejemplo concreto, «¿Te enseño mi pueblo?» ha conseguido promover la participación ciudadana de Tubilla del Lago creando una ruta de murales pintados por sus vecinos y que, a día de hoy, sobrepasa el número de 40 piezas de grandes dimensiones. El proyecto ha recuperado 219 elementos del patrimonio material e inmaterial, ha logrado implicar a una veintena de pueblos de la zona y ha promovido la llegada de numerosos colectivos de procedencia geográfica distinta (de 240 visitantes en 2018 se pasó, en solo dos años, a 2.046), entre ellos algunos que forman parte de grupos de exclusión social.

    La actividad de ADRI está suponiendo, por tanto, un incentivo turístico de vital importancia para la zona, pero también un beneficio directo a la actividad económica, una manera de recuperar y poner en valor la riqueza patrimonial, y un medio idóneo para fomentar el voluntariado y la solidaridad ente los vecinos. Así lo demuestran reconocimientos como el Premio Fundos 2019 al mejor proyecto innovador privado, el primer Premio Fuentes Claras 2019 en la categoría de entidades y entidades sin ánimo de lucro, y el Premio Renacimiento 2019 al voluntariado que integra el programa «Ribera Voluntariis» por su contribución altruista y responsable al registro del patrimonio material e inmaterial de sus pueblos. Además, desde A.D.R.I. se han publicado en los últimos años numerosas guías que sirven de complemento informativo también para los voluntarios y visitantes.

    También el fin primordial de la Agrupación Musical de Guardo (AMGu), entidad sin ánimo de lucro creada en 1989, es contribuir al desarrollo socio-cultural, educativo, artístico y económico del mundo rural, concretamente de esa comarca palentina. Nacida de la demanda de la sociedad en un entorno con escasos recursos, AMGu utiliza la cultura y sus distintas manifestaciones como vehículo conductor, organizando actividades de temática muy diversas dirigidas a toda la población y colectivos para, de esta manera, conseguir calar en las personas y ponderar aquellos aspectos positivos de la sociedad castellana y leonesa.

    Para ello, AMGu estructura su actividad en dos grandes bloques. En primer lugar, gestiona un Centro Educativo de enseñanzas artísticas denominado Escuela de Música, Danza, Teatro y Artes Plásticas de Guardo, único centro por sus características en Castilla y León, que cuenta con más de 500 alumnos matriculados llegados de toda la comarca y posee 13 agrupaciones artísticas de toda índole y de gran trayectoria, que enriquecen el tejido social de la comarca y abanderan el nombre de la comarca por todo el mundo. Aquí se encuadraría también la Banda de Música de Guardo, una agrupación casi centenaria, que es, sin duda, el germen y la seña de identidad de la agrupación.

    En segundo lugar, AMGu ha logrado recuperar el cine y la radio comarcal, es sede de proyectos de artistas internacionales, y además programa anualmente más de 150 propuestas culturales para todo tipo de colectivos, como festivales internacionales de música, danza, teatro, exposiciones, desfiles, pasacalles, encuentros, intercambios, música para bebés y otros colectivos sociales, que facilitan el acceso a la cultura y la igualdad de oportunidades a toda una zona alejada de los grandes núcleos de población, posicionando a su vez a la comarca como un referente cultural-turístico y contribuyendo, por tanto, al desarrollo sociocultural de sus habitantes. Dentro de este apartado destaca el programa «Convivel-ARTE», un ciclo dirigido a la población escolar y pensado para disfrutar del arte generando a su vez convivencias con otros centros escolares. Para toda esta labor, AMGu cuenta con la colaboración de los Ayuntamientos de Guardo y Velilla del Río Carrión, además de la Diputación Provincial de Palencia y la Junta de Castilla y León, sin olvidar la colaboración de otro tipo de entidades y colectivos privados.

    Asimismo, AMGu gestiona la Escuela Municipal de Velilla del Río Carrión, pueblo vecino de Guardo, que cuenta con más de 50 alumnos. A todo lo dicho hay que sumar el fomento del ocio saludable mediante la integración en sus actividades de diversos colectivos desfavorecidos, con los que utiliza la cultura corno herramienta terapéutica e integradora (enfermos de alzhéimer, discapacitados psíquicos, colectivos de etnia gitana, violencia de género, asociaciones de mujeres, Centro de Día para personas mayores, Centro Socio Sanitario, etc..), sin olvidar aquellos proyectos singulares dedicados a sectores concretos, como el programa de estimulación temprana «Música para Bebés», pionero a nivel nacional y con gran aceptación entre los usuarios.

    Toda esta actividad le ha procurado a AMGu reconocimientos como la Presidencia de Honor de S. M. la Reina Doña Sofía en 2018, la Condecoración Civil de la Orden ‘Alfonso X El Sabio' otorgada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de la mano del Ministro de Cultura y de S. M. el Rey de España en 2016, y otros galardones y premios como los otorgados por la Fundación Atresmedia, Ateneo de Palencia, Sociedad Lírica Musical, Rotary Internacional, INAEM y Televisión Española.

  • Premio Castilla y León de los Valores Humanos y Sociales 2021 Fundación Eusebio Sacristán Más información

    Premio Castilla y León de los Valores Humanos y Sociales 2021

    Fundación Eusebio Sacristán

    Trayectoria

    La Fundación Eusebio Sacristán nació en el año 2003 con el objetivo de crear espacios de inclusión en los que todas las personas, especialmente los niños y niñas más vulnerables, pudieran participar de actividades deportivas y de ocio saludable y tiempo libre.

    Debe su nombre a su fundador, el deportista Eusebio Sacristán Mena (La Seca, Valladolid), que desarrolló su carrera profesional como jugador de fútbol en el Real Valladolid, Atlético de Madrid, Fútbol Club Barcelona –con quien se convirtió en Campeón de Europa- Celta de Vigo y en la selección española, y como entrenador en el Girona, la Real Sociedad y el FC Barcelona como segundo de Rijkaard en Primera División y en el Celta de Vigo y el Barcelona B en la segunda categoría. 

    El propósito de Eusebio Sacristán al crear la fundación a la que dio nombre fue conseguir que nadie quedara excluido de la práctica deportiva y del juego en equipo por cualquier razón, ni por discapacidad física ni intelectual, ni por procedencia o lugar de residencia, ni por la situación social, económica o familiar. Casi 20 años después han participado de esta idea de Eusebio más de 200.000 personas, en multitud de proyectos siempre construidos bajo el respeto, la buena convivencia, el juego limpio y el trabajo en equipo. Unos principios que tanto él como sus amigos y compañeros de banquillo Onésimo Sánchez, Alberto López, Juan Carlos Rodríguez y Javier Torres, que conformaron el primer patronato de la Fundación,  quisieron extrapolar del deporte a cualquier ámbito de la sociedad.

    Convencidos del poder de la actividad física y del ocio saludable como herramienta para la transformación social y la inclusión de aquellas personas, sobre todo niños, en situación de vulnerabilidad y riesgo de exclusión social, los miembros del patronato comenzaron a organizar actividades que con los años y el desarrollo de una estructura profesional se han consolidado como grandes proyectos que se desarrollan en toda Castilla y León y se empiezan a replicar fuera de ella.

    En la actualidad la Fundación dirige un amplísimo programa de actividades para todas las edades y condiciones y gestiona una gran instalación de titularidad regional como es La Roca Multiaventura, que permiten que sea una entidad autosostenible que reinvierte lo obtenido en su obra social, sin perder en ningún caso el foco: construir una sociedad más humana e igualitaria a través del deporte.  Todo ello  con un equipo ejecutivo que supera la treintena de profesionales dirigido por Pedro Pablo Crespo, un voluntariado muy comprometido con el ideario y los valores de la entidad y el apoyo de instituciones locales, provinciales y regional, entidades y empresas privadas, ex deportistas veteranos, un nuevo patronato y dentro de los planes de trabajo de la Alianza País Pobreza Infantil Cero del Alto Comisionado contra la pobreza en la infancia. El Plan de Educación Emocional y Resiliencia en La Roca para miles de escolares de la región en colaboración con la institución regional, y la Escuela de Deporte Inclusivo de Castilla y León, que hace comunidad a través del fútbol y que cuenta con sedes de toda la región, son  dos de los proyectos de la obra social de la entidad más destacados.

    La Fundación Eusebio Sacristán quiere estar presente en la vida de los castellanos y leoneses y por eso en su catálogo hay actividades para todos. Para los niños y niñas  para quienes desarrolla campamentos urbanos y de pernoctación, excursiones escolares y actividades de ocio y aventura en La Roca, escuelas de deporte inclusivo, torneos, y el programa para centros educativos de Inmersión Lingüística en inglés English4All en cuatro ubicaciones de la región. Y también para adolescentes -una población a la que trata de continuar vinculando a la actividad física-, y adultos, que juegan las competiciones sociales de baloncesto y fútbol 7 de la Fundación. A ellos además les ofrece formación en Ocio y Tiempo Libre en la Escuela La Roca, con la posibilidad de una oportunidad laboral en las actividades propias.

    Un círculo de felicidad que empieza con los niños y niñas jugando en la escuela inclusiva o disfrutando de las disciplinas de aventura en La Roca, sigue convirtiendo a esos niños ya de mayores en premonitores y monitores voluntarios que acompañan a los entrenadores, se va cerrando con un itinerario formativo y laboral y competiciones donde seguir el juego en equipo para adultos y acaba con actividades para mayores como el Fútbol Andando o un plan de voluntariado intergeneracional en el que se da especial importancia a los senior y su valor como transmisores de experiencia.

    Y siempre garantizando que nadie se quede fuera.